La salud y el bienestar se consolidan como prioridades en las decisiones de compra de los hogares chilenos, incluso en un contexto de mayor presión económica. Según un estudio de Worldpanel by Numerator, las ocasiones de compra asociadas a comportamientos saludables alcanzaron el 36% en Chile durante 2026, un aumento de 6 puntos porcentuales respecto de 2025. Esta tendencia coincide con una recuperación del bienestar físico percibido por los hogares, que pasó de 49% a 57% en el mismo período, mientras crece la proporción de familias que declara destinar todos sus ingresos a los gastos mensuales.
Más presión sobre el presupuesto de los hogares chilenos
El escenario económico continúa condicionando las decisiones de consumo en Chile. La proporción de hogares clasificados como Struggling, es decir, aquellos que declaran destinar la totalidad de sus ingresos a los gastos mensuales, sin margen adicional, aumentó de 20% en 2025 a 28% en 2026.
Sin embargo, esta mayor presión financiera no se traduce necesariamente en una renuncia al cuidado personal. La salud ha dejado de ocupar un lugar prescindible dentro del presupuesto familiar y se ha convertido en una prioridad que los hogares buscan sostener, incluso cuando deben reorganizar otras compras de su canasta.
Las compras saludables ganan participación en Chile
Uno de los principales hallazgos del estudio es el avance de los llamados Health Actives, hogares que adoptan de manera constante prácticas relacionadas con la alimentación y el estilo de vida saludable.
En Chile, este segmento representa actualmente el 36% de las ocasiones de compra, lo que supone un crecimiento de 6 puntos porcentuales respecto de 2025. Dentro del ranking regional, esta cifra solo es superada por Perú y Brasil.
El resultado muestra que, aun cuando los hogares enfrentan mayores restricciones presupuestarias, las decisiones asociadas al bienestar mantienen su relevancia. Más que eliminar el cuidado personal, los consumidores reorganizan sus prioridades de compra para continuar destinando parte de su presupuesto a productos vinculados con la salud y el bienestar.
En América Latina, el autocuidado crece tres veces más que los productos esenciales
La evolución del consumo saludable en Chile forma parte de una tendencia más amplia en América Latina.
Las categorías agrupadas bajo Autocuidado y Bienestar, que incluyen bebidas y alimentos funcionales, comida fresca, belleza y alternativas lácteas, entre otras, representan el 19% del gasto total en productos de consumo masivo (FMCG) en la región.
Aunque su participación es menor que la de los productos esenciales, estas categorías registran un crecimiento de 12% en valor respecto del año anterior, tres veces el aumento de 4% observado en los esenciales.
Estos últimos continúan concentrando la mayor proporción del gasto, con un 43%, pero avanzan a un ritmo más moderado.
La diferencia revela una redistribución de las prioridades dentro de la canasta de consumo masivo, en la que el bienestar gana relevancia frente a otras necesidades de compra.
Multivitamínicos, belleza y bebidas funcionales impulsan el autocuidado
Dentro de esta reorganización del gasto, algunas categorías muestran un dinamismo especialmente relevante.Los medicamentos de venta libre (OTC), impulsados en gran medida por los multivitamínicos, registran uno de los mayores crecimientos dentro de las categorías de autocuidado. Su expansión es más marcada en el largo plazo que en el corto plazo, lo que evidencia una evolución que va más allá de las variaciones recientes del consumo.
Las categorías de belleza y bebidas funcionales también se encuentran entre las de mejor desempeño, reforzando la importancia que adquieren los productos asociados al cuidado personal y al bienestar cotidiano.
Esta evolución muestra cómo las decisiones de compra incorporan cada vez más consideraciones relacionadas con los beneficios funcionales de los productos, incluso cuando el presupuesto disponible exige una mayor selección.
Bebidas indulgentes: crecimiento, innovación y nuevas preferencias de consumo
El ajuste en las prioridades de compra también se refleja en categorías que combinan indulgencia y nuevas propuestas de producto.
A nivel regional, el need space de Bebidas Indulgentes registra un crecimiento de 23% en valor, mientras que el aumento en unidades es más moderado, de 7%.Al mismo tiempo, su penetración crece 32%, con un avance especialmente significativo entre los hogares de hasta 34 años, donde el incremento alcanza el 40%.
Estos resultados sugieren que la industria está innovando para ofrecer alternativas con menos azúcar, sin que los consumidores tengan que renunciar al consumo de este tipo de bebidas.
La evolución de esta categoría refleja cómo las preferencias pueden adaptarse a nuevas expectativas de bienestar sin abandonar necesariamente las ocasiones de consumo asociadas al disfrute.
El bienestar físico de los hogares chilenos vuelve a los niveles de 2024
La mayor participación de las compras saludables coincide con una recuperación en la percepción del bienestar físico de los hogares chilenos.
Después de registrar un 57% en 2024, este indicador cayó a 49% en 2025. Sin embargo, en 2026 volvió a alcanzar el 57%, recuperando el nivel previo a la caída.
Esta evolución complementa los resultados observados en las decisiones de compra y muestra que, pese a las restricciones económicas, el bienestar continúa ocupando un lugar relevante en la vida de los consumidores chilenos.
El desafío para las marcas: demostrar beneficios concretos sin perder competitividad en precio
El crecimiento de las compras asociadas al bienestar plantea nuevas exigencias para las marcas de consumo masivo.En un contexto en el que los hogares priorizan cuidadosamente sus gastos, participar en una categoría vinculada con la salud ya no es suficiente. Las marcas necesitan demostrar, con evidencia, por qué sus productos merecen ocupar un espacio prioritario dentro del presupuesto familiar.
La oportunidad se concentra en aquellas propuestas capaces de comunicar beneficios funcionales concretos y relevantes para el consumidor, sin perder de vista que el precio continúa siendo un filtro exigente para el shopper chileno.
La evolución del mercado muestra que la presión económica y la búsqueda de bienestar no son tendencias excluyentes. Los hogares ajustan sus decisiones de compra, pero siguen dando espacio a los productos que consideran relevantes para su salud y cuidado personal.

